Solo quiero decir que no pensé que leerías el libro que te di, hace tanto tiempo.
Estoy orgullosa de ti. Todos los días, sin excepción.

No puedo evitar pensar en tu nombre sin una sonrisa.

Eres lo más cercano a algo que conozco como hogar. Eres lo único que me importaba proteger. Eres el único hombre que siempre me ha amado sin importar lo demás. El único que siempre se ha preocupado por mi. Eres el único que ha decidido perseguirme por las escaleras en la universidad aún cuando yo me alejaba, eres el único que ha visto todo lo bueno en mi, eres el único que se preocupaba, eres el único que ha hecho que dejara de fumar, el único que no era impertinente.

-Acaba de romper mi corazón.
-Tu sola te lo rompiste a final de cuentas.

Cronologia

Necesito decirlo. Cuando lo vi la primera vez y no me refiero a la primera vez que hablamos, me refiero a la primera vez que lo vi en la estación del autobús, un día que hacia mucho frió, me miro con sus grandes y profundos ojos cafés, ¿saben que pensé? Pensé: Necesito conocerlo. Pero jamás me esforcé en averiguar de él.

Eso fue en Enero, después lo veía seguido inclusive le conté a mi mamá sobre él, le dije que se me hacia interesante y que ni siquiera había hablado con él, mi mamá dijo que era una ridícula. 

El día que por primera vez hable con él, se me hizo tarde para tomar el autobús y a él también, compre dulces para mis amigos, era 14 de Febrero a las 7:40 cuando vi que el venía aún más atrás que yo, le dije al chófer del autobús que esperara un par de minutos que había visto a un chico una cuadra antes. A las 11:00 estoy bastante segura que fue a esa hora, lo vi saliendo de mi examen, por primera vez hablamos, dijo algo gracioso y mis amigos les causo gracia su comentario.

La siguiente vez que hablamos fue un Martes 25 de Febrero [como es posible que recuerde este tipo de cosas y no recuerde cosas importantes (o tal vez esto era importante)] estaba sentada en el bus y él dijo “Hola, hoy no traes dulces” claro que traía, siempre traigo mentas, chicles o paletas en mi mochila, no me gusta el mal aliento; y se puso hablar conmigo, no le di importancia esa vez, pero hablamos de tantas cosas que me pareció como un libro abierto; han pasado las semanas y ahora que lo conozco cada vez más y más, me es imposible pensar en cosas sin tener que contárselo, siempre se anexa a mis planes, no importa que tan tontos sean.

El problema no es que me acuerdo de todas las cosas, tengo un cronograma bien detallado con todos los que conozco, recuerdo que me ha dicho o las caras o los tonos con lo que lo dice; el verdadero secreto es que no puedo dejar de pensar en él desde la primera vez que lo vi; juro que sentía como mi corazón salia de mi pecho y no, no estoy exagerando por que me puse pálida cuando supe que era por un completo desconocido. 

Casi nunca siento nada por nadie, me refiero a que tengo amigos pero esos amigos son censados antes, doy un acto de fe.

Con él fue diferente, sentí antes inclusive de hablar con él. 

“No sé lo que era pero teníamos algo especial y lo sabíamos. Lo podías ver en el modo que nos movíamos y hablábamos. No hablábamos mucho, lo dábamos todo por sobreentendido, y eso era lo que ponía negro a todo el mundo, el aire de seguridad que despedíamos.”
— Charles Bukowski.

Todos somos historias al final de cuentas.

Hace mucho tiempo, un hombre de más de 900 años dijo una vez:

“En 900 años de tiempo y espacio, jamás he conocido a nadie que no sea importante”

Apenas tengo 20 y cada vez que tengo el placer de conocer a alguien nuevo, se que ese hombre desarrapado tiene razón en cada uno de sus huesos, nunca es insignificante, siempre es grande, importante y loco.
Cada una de las personas que he conocido a lo largo de mi vida forman parte de lo que soy, creo que somos como fogatas ardiendo y todas las pequeñas chispas que hay mientras la madera se consume, son las personas que han pasado al rededor de nuestra existencia, exponiéndose, llenando de calor la habitación que es la vida.
Algunas chispas se agotan y no creo que exista algo más triste que eso. La mayoría de nosotros no elegiría perder a nadie por su propia cuenta, pero a veces sucede y no puedes evitarlo, es como cuando se cae un jarrón de vidrio, en tu cabeza vez como cae, en cámara muy lenta vez tu mano intentando salvar algo que ya esta roto y lo sabes dentro de ti, siempre supiste que ese jarrón se iba a romper, pero alojas ese conocimiento en el lugar donde todos guardamos las mentiras que nos decimos para no hacernos daño, sucede lo mismo con las personas, al menos yo se cuando he perdido a alguien, o cuando ya rompí toda su fe en mi y apague su amor con el agua de mi indiferencia, intento no deprimirme cuando esa chispa se apaga, siempre recuerdo lo que ese mismo hombre dijo: 

“Por como lo veo, la vida es una pila de cosas buenas y malas, las cosas buenas no siempre pueden disminuir las cosas malas y viceversa, pero las cosas malas nunca eclipsan las cosas buenas” 

Pero de la misma manera, una nueva chispa llega y de repente recuerdas el calor que hacia falta en esa habitación y lo mucho que te hacia falta la risa de otro ser humano, los abrazos y el aire que emana. La gente no se divide en buenas y malas, todos tenemos luz y oscuridad dentro de nosotros solo hay que encontrar el balance, igual sucede con la cantidad infinita que conocemos diario. 

Soy una persona que necesita sentir ese calor, no porqué me sienta sola (realmente me gusta estar sola), si no porqué me gusta compartir mi vida con todas las pequeñas chispas el máximo tiempo posible antes de que mi fuego interior se consuma y mi corazón deje de latir (De mi mortalidad es de lo que estoy más segura en todas las cosas que veo) Y porque soy ese tipo de personas, me gusta darme el beneficio de la duda, el beneficio de conocer a todas las personas buenas y malas.

Me gusta como cuentan historias, historias en las que puedo ser un personaje o solo ellos, donde al recordarlo puedo reírme muy alto o llorar muy fuerte. Todas esas personas tienen algo que contar, por que todos somos historias al final de cuentas, solo hay que asegurarnos de ser una buena.

Casi amor.

No he escrito en meses. 
Quiero escribir algo bonito. 
Tal vez sobre ti…

El amor no se trata de entender, se trata de sentir. 
No se trata de verlo.
El amor no es perfecto, es duro, se tiene que trabajar todos los días para poder mantenerlo.
Amor es esa sonrisa que tengo al verte y mis ganas de que la platica sobre tu infancia no se acabe.
Amor es imaginarte, estar segura de que estas sentado cerca de tu ventana en el 5to piso de tu edificio, viendo como pasan los autos.
Es arriesgarse a decir hola, aún cuando sabes que puede haber un adiós.
Son esas platicas a las 12:00 am.

Quiero verte para que tus ojos me miren mientras nadie más me ve sonreír.
No creo en el amor a primera vista pero, creo en el amor a primera platica. Y cuando hablo contigo, es como si todo el mundo se detuviera, como si en ese momento solo existieran tú, tus ojos verdes, esa sonrisa y tus mejillas rojas.

Quiero que me sucedas.

Quiero que me cuentes mil y un cosas hasta quedarme dormida, que te hagas el inteligente enfrente de tu hermano y hagas bromas sobre lo maravilloso, que por supuesto, yo se que eres. Que te rías y me hagas reír. Quiero sonreírte cuando te encuentre mirándome.

Amor, para mi, es encontrar todas esas cosas en ti y querer hacerlo en cámara muy lenta.

Lies…

You’re never gonna love me, so what’s the use?
What’s the point in playing a game you’re gonna lose?
What’s the point in saying you love me like a friend?
What’s the point in saying it’s never gonna end?

You’re too proud to say that you’ve made a mistake
You’re a coward to the end
I don’t wanna admit that we’re not gonna fit
No, I’m not the type that you like
Why don’t we just pretend?